Luego de una evaluación por el fuerte movimiento telúrico ocurrido el martes, funcionarios de la Secretaría de Turismo en Puerto Plata han descartado que los hoteles del país hayan sido afectados por el sismo, que generó una alerta de tsunami para la zona del mar Caribe.
Un resort arenero de 600 kilómetros. Eso forman a lo largo de las costas marinas dominicanas las más de 80 playas habilitadas para el turismo.
Para los gustos, los colores y las formas. Con ese propósito parecen estar formadas las playas dominicanas. ¿Una bendición de la naturaleza? Sin dudas. A lo largo de los 300 kilómetros que conectan las costas de Pedernales y San Cristóbal, el viajero cuenta con cuatro tipos muy diferentes de playas para disfrutar, tan sólo tomando en cuenta el color y la textura de las arenas: la paradisíaca playa de Bahía de las Águilas, de finas y blancas calizas; las pedregosas de Los Patos y Paraíso, en Barahona; las oscuras arenas de Salinas, en Baní, y los dorados granos de playa Palenque, en San Cristóbal. El azul claro de las playas de la costa este da paso al azul intenso de Cabo Francés, y Samaná las tiene entre acantilados, entre mogotes y descubiertas.
La estancia de veraneo del doctor Mallur Balaji fue presentado como el único palacio hindú en toda América Latina, y claro esta, no pudimos evitar la curiosidad de explorar la villa, con sus interiodades y detalles.

Para los gustos, los colores y las formas. Con ese propósito parecen estar formadas las playas dominicanas. ¿Una bendición de la naturaleza? Sin dudas. A lo largo de los 300 kilómetros que conectan las costas de Pedernales y San Cristóbal, el viajero cuenta con cuatro tipos muy diferentes de playas para disfrutar, tan sólo tomando en cuenta el color y la textura de las arenas: la paradisíaca playa de Bahía de las Águilas, de finas y blancas calizas; las pedregosas de Los Patos y Paraíso, en Barahona; las oscuras arenas de Salinas, en Baní, y los dorados granos de playa Palenque, en San Cristóbal. El azul claro de las playas de la costa este da paso al azul intenso de Cabo Francés, y Samaná las tiene entre acantilados, entre mogotes y descubiertas.


